Nuevo día 5 y este mes desde Cooking The Chef nos proponían preparar una receta del gran Jamie Oliver!! Ains, nos las prometíamos muy felices por que sus recetas son cotidianas, sin ornamentos inútiles, fáciles de preparar para el día a día pero claro,...teníamos que elegir una receta y claro, eh ahí el problema. 

En mi caso, harta de preparar las salchichas encebolladas o con tomate, me decidí por esta deliciosa y aromática receta: Ragú de salchichas al horno. Esta receta no solo está deliciosa, si no que mancharéis muy muy muy poco la cocina por que se hace todo al horno!

Ingredientes (para 4 personas)

  • 12 salchichas frescas de cerdo:
  • 20 tomatitos cherry
  • 8 lonchas de bacon ahumado
  • 3 hojas de laurel
  • Romero
  • una cucharada de orégano
  • aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo

Preparación:

Empezamos precalentando el horno a 180º, cuando tome temperatura, metemos una cazuela de barro dentro para que se vaya calentando.

Cuando esté caliente, pondremos un buen chorro de aceite de oliva y encima, las lonchas de bacon ahumado para que se hagan en el horno.

Una vez tengamos el bacon dorado, añadiremos los tomates cherry (pinchádlos antes para que no revienten) y las especies: las hojas de laurel, el romero y la cucharada de orégano.

Dejamos que se cocine un poco para que el aceite se impregne de todos los sabores y olores e incorporamos las salchichas junto con los dientes de ajo machadados (un golpe seco con ayuda del cuchillo encima es más que suficiente)

Deja cocinar unos cuarenta y cinco minutos removiendo de vez en cuando con una cuchara y dando la vuelta a las salchichas para que se doren por igual.

Como véis, es un plato muy sencillo, rápido, limpio, sano y muy muy muy aromático. Lo único que tendréis que preparar para degustarlo es una buena copa de vino y pan...mucho pan!!

Espero que os guste!! Y no dudéis en pasaros por el blog de CTC para ver qué propuestas traen el resto de blogs.


Hoy os traigo una de esas recetas que apetecen estos días. No sé vosotros, pero yo llevo días acordándome de aquellos momentos en los que estábamos fresquitos y nos quejábamos preguntándonos "y el calor ¿para cuándo?". Pues para ahora!! Estos calores que te aplatanan y que te dejan si fuerza pueden combatirse con ricos gazpachos (este de sandía o de fresa!), polos de fruta (de melón, impresionantes) o pasando las horas muertas en la piscina (cosa que no todos podemos hacer,..en fin...), 

A lo que íbamos...Con esta ensalada participo en la campaña #Ponunaensalada en tu verano 2015 que organiza Sugg-r and some Salt con la colaboración de Claudia & JuliaLafioreSeñoríos de RelleuUn huerto en mi balcón y Vive la Fruta {del huerto a tu casa u oficina}.




Ingredientes:

· Garbanzos cocidos
· Langostinos cocidos (unos 3 por persona)
· Dos huevos
· Cilantro 
· Limón
· Aceite de oliva virgen extra
· Vinagre de vino blanco
· Cayenas


Preparación:

Si los garbanzos son de bote (ojo, una marca de confianza y que sepamos que están buenos, por que es la base de la ensalada!), los aclaramos con abundante agua y dejamos que escurran el excedente de líquido con la ayuda de un escurridor. 

Mientras, vamos cociendo los huevos en agua. Cuando los tengamos listos, reservamos.

Para preparar la vinagreta y dejarla en la nevera mientras preparamos el resto de ingredientes: mezclaremos el aceite, el vinagre, el limón y un poco de sal. Además, añadimos el cilantro picado y las cayenas bien picadas. Batimos bien para que emulsione un poco y reservamos.


En una sartén con aceite de oliva caliente, pasaremos a sellar los langostinos aunque no demasiado, Solo queremos que queden un poco más " a la plancha". Cuando los tengamos, añadimos a esta misma sartén los garbanzos y los huevos picados finamente y un poco más de cilantro. Removemos un par de minutos para que todos los sabores queden integrados.

Cuando esté todo listo, apartamos en un bol y mezclamos con nuestra deliciosa y fresca vinagreta.

Como véis, una receta sencilla, rica y muy sana!





Hoy os traigo una receta fácil, deliciosa y genial para estos días de calor en los que los peques  ya están en casa y podemos meterlos en la cocina para que experimenten un poco. Además, gracias a los moldes de silicona de Silikomart, estamos seguros de que no se harán daño y así, podrán hacer ellos mismos sus propios helados. En este caso de algo tan tan rico y de tan de temporada como son las cerezas con un toque muy rico: chocolate blanco.

Ingredientes:



Preparación:

Como veréis es super fácil preparar estos helados de cereza y chocolate blanco. Para ello, empezaremos deshuesando las cerezas y como yo no tengo deshuesador, toca hacerlo por el método "tradicional", partiendo las cerezas por la mitad y quitándoles el hueso.

Para que quede más jugoso, yo dejé un rato las cerezas macerándose con el azúcar, mientras deshacía el chocolate blanco. Así, también aprovechamos el jugo de las cerezas y queda más rico el helado.

Cuando ya tengamos el chocolate listo, lo ponemos todo en el recipiente de la turmix y batimos hasta que quede todo perfectamente picado.

Con el líquido que nos ha quedado, rellenamos los moldes de silicona y ponemos los palitos antes de meterlos en el congelador.

Y este es el resultado. Espero que os guste y os animéis. DELICIOSOS.





Cuando desde Qué puedo comer se pusieron en contacto conmigo para hacerme llegar una de sus cajas sin lactosa y sin gluten no lo dudé ni un momento. Primero, por que mi cuñada es intolerante a la lactosa y quería saber qué cocinar para ella sin que le sentara mal y segundo, para conocer nuevos productos o bien para redescubrir marcas de toda la vida, como Palotes y que Joan ha disfrutado muchísimo.

http://www.quepuedocomer.es/nuestras-cajas/actuales/#tienda


La verdad, debo decir que la caja me sorprendió gratamente por que no tenía ni idea de la cantidad de productos sin gluten/sin lactosa que hay en el mercado. Dentro de QuéBox podrás encontrar todo tipo de productos (snacks, bebidas, galletas, lácteos, pan, dulces, bolleria, embutidos…) certificados por los fabricantes como libres de  Gluten y Lactosa.


En mi caja QuéBox Sin Gluten y Sin Lactosa (Mayo 2015) pude encontrar entre otras cosas: 

  • Petite Fraise, son unos deliciosos y esponjosos bizcochitos rellenos de mermelada de fresa, elaborados a base de arroz.  Como vienen embolsados de forma individual son geniales para llevártelos al trabajo!

  • Polos Palotes hecho con zumo de frutas, concebido para ser congelado, y presentado en un cómodo formato que te permite tomarlo en cualquier lugar y que al peque mayor de la casa le encantaron!

  • Tortilla de maíz de Nagual, elaboradas con harina de maíz, agua y sal y con las que ya tengo pensada una deliciosa receta!
  • Sémola de Arroz de Nómen. En casa, desde que tenemos al peque mayor siempre hemos tenido sémola por que va genial para introducir nuevas texturas en la dieta de los peques, pero tengo que admitir que hasta ahora no habíamos probado la de arroz. 
  • Picatostes Sin Gluten de Esgir en tres sabores diferentes
    naturales, de ajo y perejil, y de pimentón y cebolla. Todos ellos sin gluten, sin colorantes, sin conservantes, sin frutos secos de cáscara, sin colesterol y sin huevo. Contienen un alto contenido en fibra y además son una fuente de proteína vegetal gracias a la harina de garbanzo que se utiliza para su fabricación y que me han encantado por que es día si, día también el que como gazpacho y son un acompañamiento estupendo. (mi preferido? el de pimentón y cebolla!)


Ya sabéis, si sois intolerantes o alérgicos y necesitáis una buena selección de productos sin lactosa y/o sin gluten no dudéis en informaros para recibir vuestra QuéBox en casa.
La musaca (del griego μουσακάς, mousakás) es un plato tradicional de los Balcanes y el Medio Oriente hecho a base de berenjenas. La versión griega, que es la más conocida internacionalmente, consiste de capas de carne picada de cordero, berenjena en rebanadas, y tomate, cubierto de bechamel y horneado.

La palabra es de origen árabe y proviene de saqqaʿa, ‘congelar, volverse blanco’, pero llegó a los idiomas de Europa Occidental a través del griego.
Existen variaciones en la receta básica, a veces sin salsa, a veces con otros vegetales. La más común en Grecia puede incluir calabacines, patatas o champiñones además de berenjena. Incluso hay una versión para Cuaresma en el recetario de Tselementes que omite la carne y salsas, basándose sólo en vegetales, tomate y migajas de pan.
Pues si, una mousaka es la receta que Toñi del blog ¿Qué se está cocinando? y una de las 5 desafiadoras sorpresas de este mes, nos proponía para este último reto antes de las vacaciones.

Ingredientes:
  • 2 cebollas
  • 4 dientes de ajo
  • 1/2 kg de carne de ternera o cordero picada
  • 1 kg de berenjenas
  • 1/2 l de aceite de oliva virgen extra
  • 2 tomates grandes
  • 1 cucharadita de canela molida
  • Un poco de menta fresca
  • Sal y pimienta (al gusto)
  • 1 pellizco de perejil picado
  • 1 chorrito de vino blanco
  • 1 trozo de queso para adornar (mejor si es feta, pero mozzarrella os servirá para darle un toque de gratinador)
  • 1/2 litro de bechamel
  • 3 cucharadas de queso rallado


Preparación:

  1. Es conveniente cortar las berenejenas en láminas de algo más de medio cm. espolvorearlas con sal gorda y dejarlas reposar un buen rato (media hora al menos) para que suelten parte del agua que contienen y de paso eliminar el sabor un poco amargo que tienen.
  2. Ahora pondremos un chorreón de aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia y doraremos en él el diente de ajo picadito. En cuanto lo tengamos, añadiremos la cebolla cortada en juliana muy fina (ya sabéis que no me gusta encontrarme trozos de cebolla)
  3. Cuando la tengamos casi transparente, añadiremos la carne picada (recordad que la receta tradicional es con carne de cordero, pero que con ternera también os quedará un plato de lujo). Cocinamos un par de minutos, no demasiados, para evitar que la carne nos quede reseca.
  4. En este momento, agregamos las especies y removemos un poco para que todo quede totalmente integrado. 
  5. Cuando lo tengamos, agregamos la salsa de tomate (si tenéis prisa, de bote, o si tenéis un ratillo, casera). Solo habrá que dar un par de vueltas para que toda la carne quede bien impregnada de tomate. Reservamos.
  6. Cuando tengamos el relleno listo, cocinaremos nuestras placas de berenjena. Antes, es conveniente secarlas lo máximo posible con ayuda de un papel absorbente. Cuando las tengamos secas, las doraremos en una sartén con bastante aceite (ojo, no tienen que freirse!) 
  7. Si no tenéis hecha la salsa bechamel, aquí os explico cómo hacerla. Es muy sencilla y queda buenísima. 
  8. Vamos a "montar" la bandeja de nuestra moussaka: una capa de salsa bechamel, otra de berenjenas sin solapar unas con otras, encima una de carne, de nuevo berenejenas, por segunda vez carne...la última (tercera) de berenjenas y sobre ella la segunda y última de bechamel. Espolvoreamos con queso rallado tipo mozzarella
  9. Metemos la bandeja en el horno, precalentado a 200º durante unos 30 minutos. Cuando queden unos 5 minutos para que pase este tiempo, ponemos el modo gratinador al horno hasta que quede doradita.
Cómo véis, no es un plato complicado y está delicioso! Espero que os animéis!! Con este Desafío, se despide el reto hasta septiembre que volveremos con un desafío dulce.




Buenos días! Hoy os traigo una receta de esas que están tan ricas que es difícil creer que sean tan fáciles y tan tan ricas: atún encebollado en salsa teriyaki.





Ingredientes (para 2 personas)


  • 2 lomos de atún (los corté a daditos. Es más cómodo para el tupper!)
  • 2 cebollas
  • Salsa teriyaki (en este caso, de Kikkoman)
  • sal y pimienta

Preparación:

Comenzamos macerando en salsa teriyaki el atún, para que se impregnen bien de la salsa. Y dejamos macerar durante una hora (más o menos).

Cortaremos la cebolla en juliana y la pocharemos a fuego lento hasta que esté transparente y blanda. Cuando veamos que está en su punto, añadimos un buen chorro de salsa teriyaki y dejamos que poco a poco se caramelice. 

Para cocinar el atún, solo hay que ponerlo en la plancha a fuego alto durante menos de un minuto para que quede marcado por fuera pero medio hecho (tirando a poco) por dentro. Si nos pasamos, pasará igual que una ternera muy hecha: un zapato. Cuando lo tengamos hecho, lo ponemos un minuto en la misma sartén donde teníamos terminándose nuestra cebolla para que todos los sabores de complementen. 

Para emplatar, solo tenéis que poner la cebolla con salsa teriyaki en el fondo del plato y el atún encima. Acompañad de un poco de arroz, o de una ensalada de espinacas y tendréis un plato sano, rico, rápido y buenísimo.






Espero que os guste y que os animéis a probarlo!
Cuando buscas la receta de un bizcocho quieres que quede jugoso y rico, pero que además sea sencilla de hacer y que quede perfecto. Pues bien...este es tu bizcocho. Como no podía ser de otra manera, es del libro "Bizcochos" de Webos Fritos del que ya hemos hecho unos cuantos en casa y que salen siempre tan bien que es imposible no seguir haciendo más y más. Esta receta está hecha con manzana reineta pero quedaría estupendo con cualquier fruta: ciruelas, peras,...





Ingredientes para un molde redondo de 20 cm:
  • 4 manzanas reineta
  • 3 huevos
  • 150 g de azúcar
  • 130 g de mantequilla
  • 1 chorrito de Brandy
  • 200 g de harina
  • 8 g de levadura
  • Un pellizco de sal
  • Azúcar glass
Preparación:

Precalentamos el horno a 180 ºC, calor arriba y abajo.
Engrasamos el molde  con ayuda de un spray desmoldante o bien con mantequilla y un poco de harina. Reservamos.
Pelamos las manzanas y las partimos en cuartos: apoyamos cada trozo sobre una de las caras cortadas y fileteamos muy fino sin llegar a tocar la tabla, para que se quede de una pieza y las reservamos.
Batimos los huevos y el azúcar durante 5 minutos con la máquina de varillas. Agregamos la mantequilla y el brandy y volvemos a batir durante 2 minutos más.

Añadimos la harina, la levadura y la sal. Batimos lo justo para conseguir que la masa esté homogénea. (si batimos de más, quedará un mazacote de bizcocho). Terminamos mezclando con la espátula (precisamente para evitar eso).

Vertemos la masa en el molde. Colocamos encima los cuartos de manzana con la parte fileteada hacia arriba.
Horneamos durante 30 minutos. 

Lo sacamos del horno y desmoldamos en cuanto esté templado. Colocamos sobre una rejilla para que termine de enfriarse. 

Y ya estará listo para desayunar o para la merienda o para atarcarlo cada vez que entremos en la cocina...!




Espero que os guste y os animéis! Os recuerdo que estamos también en Facebook, Google Plus e Instagram
Hace unos días, recibí un estupendo lote de productos Maille, Tabasco y Kikkoman y no veía la hora de ponerme a cocinar con ellos. Lo que más me llamó la atención es la gran variedad de mostazas que ofrecen, son aromáticas y con un sabor muy muy potente como esta que os traigo hoy o la de miel que probé con un salmón que aún se me caen las lágrimas al recordarlo (delicioso!)

La receta que os traigo hoy es para comer bien, sin complicaciones pero dándonos un merecido homenaje: pollo a la mostaza de pimienta verde.

Ingredientes para 4 personas:

  • 4 cuartos traseros de pollo, 
  • 4 patatas medianas, 
  • 2 cebolla, 
  • mostaza, 
  • sal, 
  • vinagre, 
  • pimienta 
  •  AOVE

Preparación:

Empezaremos cortando en rodajas las patatas y poniéndolas en una bandeja apta para el horno con un buen chorro de aceite de oliva y sal. Encima, colocamos los cuartos traseros  y salpimentamos antes de meter en el horno a 200º durante 30 minutos. 

Mientras tenemos el pollo en el horno, vamos a preparar nuestra salsa de mostaza: en una sartén, ponemos a pochar la cebolla cortada en juliana (tampoco os esmeréis demasiado, por que después va a la turmix). Cuando veamos que empieza a ponerse transparente, añadimos 4 cucharadas (generosas) de mostaza a la pimienta verde junto con un buen chorro de vinagre de Jerez, aceite, sal y pimienta. Cocinamos un poco para que todos los sabores queden integrados y pasamos nuestra salsa por la turmix. 

Transcurridos los 30 minutos, sacamos la bandeja del horno y untamos el pollo y las patatas con la salsa. No tengáis miedo de ponerle de más, que eso no va a pasar! (consejo: una buena barra de pan!)

Una vez tenemos todo bien bañado, volvemos a meterlo en el horno durante 20 minutos, para que el pollo se acabe de asar, absorbiendo de paso el sabor de la mostaza.
Y este es el resultado: 
Para celebrar el 3º Aniversario del reto Desafío en la Cocina, Rocio (del blog Chismes y Cacharros) nos propuso que preparásemos una tarta. Pero no una cualquiera, si no una deliciosa, suave y vistosa Charlota. La mia, de nata y fresas! Nos vino genial preparar esta tarta para poder celebrar el primer cumpleaños del amor de mi vida pequeño que fue el día 11 de mayo! ains,...con lo pequeñito que era al nacer y ahora tan guapo, tan listo, con esos preciosos ojos azules con lo que lo mira todo...

La base de bizcocho es el que usamos para la tarta Mickey de su hermano mayor, un  bizcocho realmente bueno y que sin resultar empalagoso, te permite rellenarlo de lo que quieras. 



Ingredientes:

Para el bizcocho:

  • 167 gramos de mantequilla
  • 333 gramos de azúcar
  • 4 huevos
  • 333 gramos de harina
  • 11 gramos de levadura Royal
  • 250 mililitros de leche
  • ralladura de limón
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.
( del mismo bizcocho haremos las "soletillas" para envolver nuestra tarta)

Para el relleno:

  • 500 gramos de nata (materia grasa superior al 35%)
  • 150 gramos de azúcar
  • 250 gramos de fresas
Para el almíbar:
  • 100 g de azúcar
  • 100 g de agua
  • 2 cucharadas de licor brandy

Preparación:



Empezaremos preparando el bizcocho. Lo primero que haremos será  poner la mantequilla (en pomada) en un bol donde batiremos (mejor con las varillas eléctricas) hasta que quede suave. En este punto, iremos añadiendo el azúcar poco a poco y batiremos de nuevo hasta que quede una crema suave, esponjosa y blanca.

Cuando tengamos la crema, añadimos la ralladura del limón y continuamos batiendo antes de ir añadiendo uno por uno los huevos. No echaremos el siguiente huevo hasta que el anterior no esté completamente integrado. Una vez hemos echado los ocho huevos, añadimos el extracto de vainilla.
Tamizamos la harina y la levadura y a la leche le añadimos el zumo del limón y lo dejamos reposar 15 minutos. Añadimos 1/3 de la levadura a la masa de huevos y mantequilla y lo mezclamos todo con las varillas eléctricas a velocidad media (o con varillas manuales si no tenemos eléctricas). Echamos la mitad de la leche a esta masa y añadimos otro tercio de la harina. Mezclamos bien hasta que tengamos integrada la harina y vertimos el resto de la leche. Añadimos la harina que nos queda y trabajamos hasta que quede una masa compacta y uniforme.

En un molde apto para el horno, engrasado con mantequilla y posteriormente con harina, vertemos la masa y metemos en el horno precalentado a 200º. Una vez metamos nuestro molde, bajamos la temperatura a 170º y dejaremos hornear durante, al menos hora y media.  Para saber si el molde está hecho antes de sacarlo del horno, lo pincharemos con un palillo en el centro del bizcocho y si sale seco, está cocido.

Para preparar el almíbar, en un cazo con dos vasos de agua, añadimos dos cucharadas de azúcar y un chorrito de ron y dejamos hervir para que el alcohol se evapore. Con este almíbar pintaremos nuestro bizcocho para darle humedad.

Con nuestro bizcocho horneado, lo partiremos de forma que nos queden tres pisos. En medio de los pisos, pintaremos por ambas caras del bizcocho con nuestro almíbar y dejamos empapar durante unos minutos

El relleno del bizcocho será de nata y azúcar  Para montar la nata, esta debe estar muy fría, por lo que conviene que la tengamos en la nevera un par de horas antes de usarla (conviene que  la temperatura de la nata  sea entre 5 y 10 ºC.) La cantidad de azúcar usado depende mucho del gusto personal y no tendrá nada que ver en si monta o no, montará igualmente sin depender de la cantidad de nata que le pongamos. Para montar, empezamos batiendo la nata hasta obtener una crema líquida y añadimos poco a poco la mitad del azúcar. Batimos hasta que el azúcar esté integrado y añadimos el resto del azúcar y batiremos hasta que la nata esté montada. 
Una vez tengamos la nata montada y las fresas limpias y cortadas a daditos, empezaremos a montar nuestra tarta poniendo el relleno entre los pisos y poniendo bastantes fresas encima de la nata. Presionamos suavemente para que se distribuya  bien y montamos el siguiente piso. 

Con el resto del bizcocho, cortaremos a lo ancho unos rectángulos que hará de nuestras soletillas (podéis poner soletillas de toda la vida, que le dan un gusto buenísimo) y las vamos montando alrededor de nuestra tarta con ayuda de un poco de nada.

Cuando la tengamos recubierta, ponemos nata y más fresas cortada por la mitad coronando nuestra tarta!


Espero que os guste y que os animéis: