Muy buenos días! Se ha levantado este miércoles lluvioso así que no tenemos excusa para encender el horno y darnos un merecido capricho para la hora de comer. Este delicioso salmón con salsa de mostaza a la miel es una manera rápida, fácil y muy rica de comer sano y bien sin pasarnos la mañana en la cocina. 



Ingredientes:

  • 2 lomos de salmón por persona
  • 1 cucharada de aceite de girasol
  • 1 cucharada sopera de mostaza a la miel de Maille
  • 1 cucharada sopera de zumo de limón
  • enelgo
  • Sal y pimienta al gusto
  • Patatas

Elaboración:


Empezaremos poniendo a cocinar nuestras patatas cortadas a dados en el horno a 200 grados, salpimentadas y con un poco de romero.

Empezamos poniendo en un bol la cucharada de aceite de girasol, la cucharada sopera de mostaza a la miel, el zumo de limón y el eneldo. Batimos hasta que todo quede bien integrado y quede una salsa homogénea.

Salpimentamos nuestros sanísimos lomos de salmón y los cubrimos con la deliciosa salsa de mostaza. Los dejamos reposar unos 20 minutos antes de hornearlos junto a nuestras patatas a 200 grados durante 5-10 minutos. Procurad no pasaros, sobre todo si el salmón es congelado, por que os puede quedar seco. 

Solo nos queda emplatar y disfrutar de este delicioso plato de pescado. Sano, fácil y rico: ¿qué más se puede pedir?





 Hoy os traigo una receta muy marinera y una forma riquísima de comer pescado! Solo tenéis que acompañar esta receta de un vaso de vino blanco muy fresquito y ya tendréis el pica pica perfecto o si lo acompañáis de una ensalada, tenéis una comida o una cena rica y completa.

Ingredientes:
  • 500 gramos de calamar
  • 250 gramos de gambas pequeñas
  • 3 patatas pequeñas
  • 200 ml. de vino blanco
  • 2 tomates maduros
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 1 ramita de perejil
  • 1 cucharadita de pimentón
  • unas hebras de azafrán
  • aceite y sal.

Preparación:

Empezamos pelando y rallando la cebolla y picando los ajos, los sofreímos en una cazuela con aceite de oliva sin que lleguen a dorarse. Cuando los tengamos listos, añadimos el tomate rallado y sofreímos todo hasta que quede cocinado. A este sofrito, añadimos el pimentón, las hebras de azafrán, el perejil picado y el vino blanco.

Añadimos las anillas de calamar y rehogamos y rectificamos de sal.


Añadimos un chorrito de agua, removemos todo bien y cocinamos a fuego lento durante unos 35 minutos, hasta que los calamares estén tiernos. A los 20 minutos, añadimos las gambas para que se cocinen sin pasarse.
Mientas, freímos las patatas y cuando las tengamos listas, las ponemos en un plato con papel absorbente para que pierda el excedente de aceite. 
Unos minutos antes de que tengamos los calamares cocinados, agregamos las patatas a la cazuela de los calamares y removemos hasta que quede todo integrado.
Como veis, es un plato sencillo y muy sabroso. Espero que os guste. 

Empezamos nueva temporada después de un verano un tanto atípico y nada mejor que hacerlo con mi plato favorito: canelones de pato y setas (canelones, de  lo que sea,...de pollo,.. de pato con en esta ocasión) .

Vais a pensar que me he dado un golpe en mi linda cabecita pero no...esta es la receta que hice en Navidad...Os explico para que me entendáis y no penséis que el verano ha trastocado (aún más) muy buen hacer. Esta es una de las dos ocasiones que fallé en el reto de Desafío en la cocina (la otra era conejo...y lo siento, pero era superior a mis fuerzas). El por qué no publiqué esta receta en su día tiene una explicación sencilla pero dolorosa, por lo que voy a dejarlo aquí,...así que aprovechando que tenía algunos en el congelador, los preparé para poder participar en este reto repesca. 

Canelones de pato y setas


Ingredientes (para 4 personas, unos 12-16 canelones):
  • 16 láminas de canelones (yo uso de las que no hay que hervir y solo hay que meter en agua caliente, para ello leed las indicaciones del fabricante)
  • 5 muslos de pato
  • 300 gramos de setas (las que más os gusten, pueden ser variadas o de una sola clase, como gustéis)
  • 1 copa de brandy
  • 1 copa de vino blanco 
  • 1 puerro
  • 1 zanahoria
  • media cebolla
Para la bechamel:
  • 1 litro de leche
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 2 cucharadas de harina (mejor tamizarla, así nos ahorraremos los grumos)
  • nuez moscada
  • sal

Preparación:

Lo primero que haremos será preparar al horno nuestros muslos de pollo para hacer el relleno de nuestros deliciosos canelones. Para ello, en una bandeja apta para el horno y un con un poco de aceite, pondremos nuestros muslos junto con la verdura y los licores. Metemos al horno precalentado a 180º  durante una hora. Id vigilando que no se quede sin jugo por que si no, quedará muy seco el pato. Si es así, id añadiendo poco a poco más vino blanco. No demasiado, por que si no el alcohol no se evaporará.

Pasado este tiempo, sacamos del horno y dejamos templar hasta que podamos manipular los muslos sin quemarnos.

Mientras, vamos poniendo nuestras placas de canelones en remojo con agua caliente (no hirviendo) durante unos 20 minutos, siempre siguiendo las instrucciones del fabricante para que queden en su punto. 

Sofreimos en una sartén con aceite nuestras setas, las que más os guste, queda muy bueno con moixernons o un puñado de setas variadas y las reservamos para añadírselas a nuestra farsa. 

Cuando tengamos la carne atemperada y no queme, empezaremos deshuesando la carne de pato y reservando para preparar nuestra farsa. Una vez tengamos lista toda la carne, la picaremos junto con la cebolla y el jugo de la cocción para tener nuestro relleno listo.

Cuando lo tengamos, empezaremos a rellenar nuestros canelones: extendemos las láminas de los canelones sobre un paño limpio y con una servilleta le quitaremos el sobrante de agua.

Rellenamos los canelones. Podemos hacerlo con una manga pastelera o, como yo, con una cuchara.


Para preparar la bechamel empezaremos tamisando la harina. Ponemos en un cazo a calentar el litro de leche mientras vamos derritiendo la mantequilla en otro cazo.


Cuando la mantequilla esté derretida, le añadimos poco a poco la harina y la cocinamos (si la cocinamos poco tiempo, la bechamel sabrá a harina cruda).

Cuando veamos que la harina ya no se pega al cazo, le añadiremos poco a poco la leche muy caliente.

Apartamos el cazo del fuego y seguimos removiendo para evitar que nos queden grumos (unos 5-7 minutos).

Cuando veamos que está a nuestro gusto, le añadimos una pizca de nuez moscada y de sal.

Cuando ya tenemos la salsa bechamel lista, cubriremos los canelones, espolvoreamos con queso rallado y los ponemos en el horno en modo grill hasta que veamos que tiene un ligero tono tostado.

Espero que os haya gustado esta receta y que os animéis a prepararla. Está deliciosa.



Hoy os traigo una manera super chula y divertida de que los peques coman fruta y que además, se diviertan en la cocina, ayudándonos a preparar estas deliciosas golosinas de limón (podéis poderle la fruta que más os guste o aprovechando la fruta de temporada que tengamos en ese momento).



Como veréis, no son sencillas. Son lo siguiente. Y son rápidas de hacer y además, como controláis cuánta azúcar le añadís, podéis daros el gustazo si estáis en plena "operación bikini" (operación qué,..?).

Ingredientes:
  • 250 gr de puré o zumo de frutas
  • 200 gr de agua
  • 100 a 200 gr de azúcar. 
  • 8 gr de agar-agar en polvo 
  • moldes de silicona (nosotros hemos usamos estos en forma de botón de Silikomart)


Preparación:

Ponemos a hervir el agua, y cuando hierva, espolvoreamos sobre ella el agar-agar en polvo y sin apartar del fuego, removemos constantemente dejando hervir durante dos minutos más.

Aparte, mezclamos el zumo de limón con el azúcar (yo usé 150 gr).

Apartamos del fuego el agar-agar, mezclamos con la fruta, y devolvemos al fuego. Removemos sin parar durante 2 minutos más, vertemos en el molde o moldes elegidos y dejamos enfriar a temperatura ambiente. En una hora está listo para degustar, aunque se puede dejar toda la noche cuajando. Si se va a conservar más tiempo, recomiendo usar el frigorífico.

Consejos: Es importante leer las instrucciones que vienen detalladas con el agar-agar puesto que este se presenta de varias formas (en polvo, en tiras, en copos,…) y puede haber variaciones en la manera de usarlo o en las cantidades.  Si vais a rebozar las golosinas en azúcar, hacedlo en el momento de consumilas, si no, se humedecen y perderán todo el azúcar. 

Como véis, son super sencillas y salen buenísimas!

Hace mucho que tenía guardada esta tarta, que preparamos para el cumpleaños de mi sobrina en abril, pero nunca encontraba el hueco para publicarla. Os tengo que decir que merece mucho mucho mucho la pena encender el horno por que es una auténtica delicia. Hacedme caso, no os arrepentiréis.

La receta es la del gran Ettore, del blog Bavette, que dudo mucho que no conozcas pero si es así, no puedes perdértelo por que es una auténtica maravilla...esos emplatados, esos colores, esas fotos,..una auténtica delicia pasearse por él. Y como sé que la receta sale a la perfección tal cual la publica Ettore, así os la traigo yo hoy.

Ingredientes (la receta original es para para dos tartas de 13 x 15 cm, nosotros hicimos una grande)


Para las placas bizcocho de chocolate sin harina

  • 100 g. Chocolate negro
  • 85 g. Mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 g. Azúcar glas
  • 6 g. Cacao en polvo
  • 3 huevos enteros
  • 3 claras de huevo

Para la ganache de chocolate con leche

  • 300 g. Chocolate con leche
  • 150 ml. Nata líquida
  • 10 g. Glucosa
  • 50 g mantequilla a temperatura ambiente

Para el sabayón de chocolate negro

  • 120 g. Chocolate negro de cobertura
  • 3 yemas de huevo
  • 40 g Azúcar
  • 300 ml de nata

Para la ganache de chocolate blanco

  • 300 g chocolate blanco
  • 150 ml nata líquida
  • 50 g de manteca de cacao o de grasa vegetal

Preparación:


Preparar las placas de bizcocho de chocolate

Partimos el chocolate en trocitos y lo fundimos lentamente en un cazo al baño María (40º C)
Cortamos la mantequilla en dados pequeños, en un cuenco la batimos junto con el cacao y 40 g de azúcar, hasta que tenga una textura ligera y cremosa.
Separamos todas las claras por un lado y las yemas por otro, añadimos 3 yemas y una clara a la mezcla de la mantequilla, y después el chocolate fundido.
Montamos el resto de las claras a punto de nieve agregando poco a poco el azúcar restante, las incorporamos suavememte a la mezcla anterior.
Disponemos de una bandeja grande de horno, de 41 x 30 cm. untada con mantequilla y con papel sulfurizado encima, extendemos la masa uniformemente, nos tiene que quedar un grosor de 1 cm aproximadamente. Horneamos 7-8 minutos, dependiendo del horno, hasta que la superficie esté ligeramente dorada, pinchamos con un palillo para comprobar la cocción. Retiramos del horno y dejamos enfrirar sobre un papel de horno.

Preparar la ganache de chocolate con leche
Picamos finamente el chocolate con leche. Hervimos la nata en un cazo, y le añadimos la glucosa, removiendo con unas varillas hasta que se incorpore completamente. Añadimos la mitad de esta mezcla al chocolate con leche, mezclando suavemente con una espátula, y comenzando desde el centro, hasta que el chocolate se funda. Incorporamos el resto de la nata con glucosa en dos veces, procediendo del mismo modo.
Dejamos enfriar hasta los 60 º C, y entonces añadimos la mantequilla cortada en dados pequeños, removiendo suavemente hasta incorporar.

Preparar el sabayón de chocolate negro
Cortamos el chocolate en pedacitos y lo fundimos lentamente en el microondas o al baño María (40º C) Reservamos.
En un cuenco mezclamos las yemas de huevo con el azúcar, seguidamente añadimos solo 50 ml de la nata sobre la mezcla sin dejar de batir. (reservamos el resto de la nata en la nevera).
Ponemos el cuenco al baño María y a fuego medio, cocemos la preparación sin dejar de batir, hasta que espese, debemos conseguir la consistencia de una mahonesa. Retiramos el cuenco del baño María y batimos con la batidora hasta que la mezcla se haya enfriado totalmente. Esto es el sabayón, lo reservamos.
Montamos el resto de la nata que tenemos en la nevera, con la batidora a velocidad media, hasta que esté muy firme. Incorporamos la mitad de esta nata, al chocolate fundido, batiendo vigorosamente para evitar que se formen grumos. Incorporamos entonces el sabayón mezclando suavemente, y agregamos delicadamente el resto de la nata montada, mezclando con una espátula de madera.

Preparar la ganache de chocolate blanco
Picamos finamente el chocolate blanco. Hervimos la nata en un cazo, la apartamos del fuego y añadimos poco a poco el chocolate blanco, mezclando con movimientos circulares comenzando por el centro, hasta que el chocolate se funda por completo, dejamos enfriar hasta los 60º C, y añadimos entonces la materia grasa, procediendo del mismo modo.

Montaje de la tarta


Cortamos la placa de bizcocho en 3 partes, colocamos la primera placa en el interior de un molde o bandeja alta del mismo tamaño, si es necesario recortamos el bizcocho para que coincida. Le extendemos por encima una buena capa de sabayón de chocolate negro,  alisando la superficie. Encima le colocamos una segunda placa de bizcocho, presionando ligeramente, hacemos lo mismo con la capa de ganache de chocolate con leche, tapamos con otra placa, presionamos y terminamos con la ganache de chocolate blanco y una tercera placa de bizcocho, Tarta lista.

Introducimos la tarta en el congelador, lo suficiente para poder cortar la tarta en porciones sin que se desmonte, para que nos queden perfectas las capas. Desmoldamos, las cortamos al gusto y dejamos descongelar del todo antes de servir, decorando con virutas o canutillos de chocolate negro.

Espero que os animéis, por que como véis, es una auténtica delicia. Espectacular.



Fue ver esta receta en la web de Kikkoman y saber que tenía que prepararla. Casi podía saborear ese toque picante acompañado de la salsa de soja...irresistible. Así que aprovechando uno de esos fines de semana más relajados, mi chico se puso manos a la obra. Y...madre mía, que cosa más rica. Buenísimo. Un sabor delicioso, impresionante, potente.




Ingredientes (para 4 personas)

  • 20 g de gambas enteras
  • aceite
  • pimienta negra, molida gruesa
Para la salsa de soja picante:

Preparación

Ponemos todos los ingredientes para nuestra salsa de soja picante en un bol y los mezclarlos bien. Reservamos.
A continuación, cortamos verticalmente las gambas pero sin llegar a partirlas, lo justo para que la salsa pueda penetrar. 
Calentaremos aceite en una sartén y haremos las gambas a la plancha. Cuando estén listas, verteremos la salsa de soja picante y dejaremos que rebaje y espese, removiéndolo la sartén poco a poco con movimientos circulares. 

Para servir, pondremos las gambas en un plato y verteremos por encima la salsa de la sartén. 






Nos vamos de viaje de la mano de La Cocina Typical Spanish! Llegan las vacaciones y abandonamos un poco la gastronomía de nuestro país, para visitar Europa, América y África de la mano de mis queridas niñas. Cada una de nosotras, eligió un país y yo, me fuí de viaje a Italia con una (a)typical a la que adoro (tu si que sabes, amiga!!), mi querida Isabel de Las Delicias de Isabel

El pesto es posiblemente una de las salsas que más me gusta para acompañar la pasta, ya sea el pesto genovés, el pesto a base de albahaca y piñones o este delicioso pesto de rúcula y avellanas que preparamos hace un tiempo. Pero ahora entre estos se cuela este delicioso y aromático pesto rosso a base de tomates deshidratados que nosotros rehidratamos en aceite de oliva y ajos.

Podemos encontrar muchas y muy variadas recetas de Pesto rojo, desde la más básica con tomates secos, ajo, queso, piñones y orégano o albahaca, hasta las que incluyen pimiento rojo, pulpa de tomate, anchoas,… en cuanto al queso con el que podemos acompañarlo, es aconsejable un queso potente como el pecorino o el parmesano.



Ingredientes:
  • 12 tomates secos  
  • 60 gramos de aceite de oliva virgen extra (o un poco más según el uso), 
  • 15 gramos de piñones
  • 1 ajo,
  • 2 gramos de albahaca fresca
  • guindilla al gusto
  • 15 gramos de parmesano
  • una pizca de azúcar
  • 1 c/c rasa de sal
  • unas gotas de zumo de limón.


Preparación

Empezaremos rehidratando los tomates. Empezaremos poniéndolos a rehidratar un poco en agua y cuando veamos que están un poco tiernos, los pondremos en un bote con aceite y un diente de ajo para que terminen de rehidratarse. Cuando los tengamos en su punto, el tiempo depende mucho de los tomates usados, conviene sacarle las pepitas que pudieran tener.

En el bol que vayamos a utlizar para preparar el pesto, pondremos los tomates, los piñones, el ajo pelado y sin el germen interior, las hojas de albahaca, las gotas de zumo de limón, la guindilla, el azúcar y la sal. Añade también la mitad del aceite de oliva, tritura y ve añadiendo más aceite hasta obtener la textura y densidad deseada.

Cuando lo tengamos a nuestro gusto, añadimos el parmesano, mezclamos y dejamos reposar un poco en la nevera para que todos los sabores "casen" bien. 

Si quieres utilizar el pesto rosso para tu propia pasta casera, te explicamos cómo hacer en este post. La verdad es que merece la pena meterse en la cocina para preparar pasta casera. Deliciosa!

Espero que os animéis con este delicioso pesto rosso y os invito a pasaros por el viaje internacional de La Cocina Typical Spanish, que volverá en septiembre con anfitriona y nuevas ideas!





Nuevo día 5 y este mes desde Cooking The Chef nos proponían preparar una receta del gran Jamie Oliver!! Ains, nos las prometíamos muy felices por que sus recetas son cotidianas, sin ornamentos inútiles, fáciles de preparar para el día a día pero claro,...teníamos que elegir una receta y claro, eh ahí el problema. 

En mi caso, harta de preparar las salchichas encebolladas o con tomate, me decidí por esta deliciosa y aromática receta: Ragú de salchichas al horno. Esta receta no solo está deliciosa, si no que mancharéis muy muy muy poco la cocina por que se hace todo al horno!

Ingredientes (para 4 personas)

  • 12 salchichas frescas de cerdo:
  • 20 tomatitos cherry
  • 8 lonchas de bacon ahumado
  • 3 hojas de laurel
  • Romero
  • una cucharada de orégano
  • aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo

Preparación:

Empezamos precalentando el horno a 180º, cuando tome temperatura, metemos una cazuela de barro dentro para que se vaya calentando.

Cuando esté caliente, pondremos un buen chorro de aceite de oliva y encima, las lonchas de bacon ahumado para que se hagan en el horno.

Una vez tengamos el bacon dorado, añadiremos los tomates cherry (pinchádlos antes para que no revienten) y las especies: las hojas de laurel, el romero y la cucharada de orégano.

Dejamos que se cocine un poco para que el aceite se impregne de todos los sabores y olores e incorporamos las salchichas junto con los dientes de ajo machadados (un golpe seco con ayuda del cuchillo encima es más que suficiente)

Deja cocinar unos cuarenta y cinco minutos removiendo de vez en cuando con una cuchara y dando la vuelta a las salchichas para que se doren por igual.

Como véis, es un plato muy sencillo, rápido, limpio, sano y muy muy muy aromático. Lo único que tendréis que preparar para degustarlo es una buena copa de vino y pan...mucho pan!!

Espero que os guste!! Y no dudéis en pasaros por el blog de CTC para ver qué propuestas traen el resto de blogs.


Hoy os traigo una de esas recetas que apetecen estos días. No sé vosotros, pero yo llevo días acordándome de aquellos momentos en los que estábamos fresquitos y nos quejábamos preguntándonos "y el calor ¿para cuándo?". Pues para ahora!! Estos calores que te aplatanan y que te dejan si fuerza pueden combatirse con ricos gazpachos (este de sandía o de fresa!), polos de fruta (de melón, impresionantes) o pasando las horas muertas en la piscina (cosa que no todos podemos hacer,..en fin...), 

A lo que íbamos...Con esta ensalada participo en la campaña #Ponunaensalada en tu verano 2015 que organiza Sugg-r and some Salt con la colaboración de Claudia & JuliaLafioreSeñoríos de RelleuUn huerto en mi balcón y Vive la Fruta {del huerto a tu casa u oficina}.




Ingredientes:

· Garbanzos cocidos
· Langostinos cocidos (unos 3 por persona)
· Dos huevos
· Cilantro 
· Limón
· Aceite de oliva virgen extra
· Vinagre de vino blanco
· Cayenas


Preparación:

Si los garbanzos son de bote (ojo, una marca de confianza y que sepamos que están buenos, por que es la base de la ensalada!), los aclaramos con abundante agua y dejamos que escurran el excedente de líquido con la ayuda de un escurridor. 

Mientras, vamos cociendo los huevos en agua. Cuando los tengamos listos, reservamos.

Para preparar la vinagreta y dejarla en la nevera mientras preparamos el resto de ingredientes: mezclaremos el aceite, el vinagre, el limón y un poco de sal. Además, añadimos el cilantro picado y las cayenas bien picadas. Batimos bien para que emulsione un poco y reservamos.


En una sartén con aceite de oliva caliente, pasaremos a sellar los langostinos aunque no demasiado, Solo queremos que queden un poco más " a la plancha". Cuando los tengamos, añadimos a esta misma sartén los garbanzos y los huevos picados finamente y un poco más de cilantro. Removemos un par de minutos para que todos los sabores queden integrados.

Cuando esté todo listo, apartamos en un bol y mezclamos con nuestra deliciosa y fresca vinagreta.

Como véis, una receta sencilla, rica y muy sana!